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Todos los países de la UE superan las ayudas familiares de España
27/07/2007 Todo depende del cristal con que se mire. Pero analizar los datos sin atender a la letra pequeña no resulta siempre el prisma adecuado. Y esto es lo que parece que le pasó ayer a Jesús Caldera. El ministro de Trabajo desenfundó toda su artillería estadística para lanzar un mensaje al Parlamento: gracias al nuevo cheque bebé, que se estrenará a final de año, España se sitúa en el primer puesto de la UE en ayudas directas por el nacimiento de un hijo.Así lo mostraban los gráficos a los que se refirió en una Comisión especial de Trabajo: Zapatero dará 2.500 por nacimiento, mientras que Luxemburgo ofrece 1.704,09 euros; Italia 1.443,7; Bélgica 1.064,7 y, así, hasta llegar a Finlandia, que contempla 140 euros. Pero faltaba un detalle muy importante a la hora de interpretar esos datos: completarlos. Caldera pasó por alto citar que España es el país más generoso en el momento del nacimiento, pero no después. Una vez recibida la popular paga que prometió Zapatero ahí acaban prácticamente las ayudas. Después, el Estado tan sólo ofrece una prestación social por hijo a cargo de 291 euros al año y siempre que los ingresos de ambos cónyuges no superen los 9.328 euros anuales, mientras que otros Estados dan prestaciones con periodicidad, durante plazos que alcanzan incluso los 18 años del hijo y para una amplia gama de contribuyentes. Es el caso, por ejemplo, de Luxemburgo, país que dispone de una paga universal de 216 euros al mes hasta que el menor cumple los 18 años; además, esta cantidad crece en función del número de hijos. Así, con el cuarto nacimiento, asciende a los 1.195 euros mensuales. Pero no acaban ahí los ejemplos. Alemania, Austria, Bélgica, incluso Hungría y Grecia conceden prestaciones -independientemente del umbral de ingresos de la familia- y hasta edades comprendidas entre los 16 y 18 años y ampliables más allá de los 23. Esta situación deja a España en los últimos puestos de ayudas a la familia dentro del entorno europeo, compitiendo al mismo nivel que Polonia. La paga de 2.500 euros -que costará "alrededor de 1.250 millones de euros", financiados en un 80% por Hacienda y en un 20% por la Seguridad Social- tan sólo supone un incremento del 0,1% del Producto Interior Bruto (PIB), con lo que España pasa a dedicar, en total, sólo un 0,78% del PIB a la familia, la cifra más baja de toda la región comunitaria. Frente a estas cifras, algunos Estados como Luxemburgo y Dinamarca destinan un porcentaje cercano al 4% del PIB. Los datos - La ayuda por nacimiento de un hijo conlleva una factura de 1.250 millones de euros (gasto calculado para un universo de medio millón de nacimientos). - Se han superado las 18.000 comunicaciones de familias interesadas en la paga familiar, casi el 100% de los nacimientos, según Trabajo. - El número medio de hijos en España se situó, en 2006, en 1,3 por mujer. El 16% de las madres eran extranjeras. - Una familia destina como mínimo 5.448 euros de media al año en cada hijo hasta que cumple los 18 años y un acumulado de 98.070 euros en los 18 primeros años, según el Instituto de Política Familiar (IPF). - La paga prometida por Zapatero (2.500 euros por hijo) sumada a la prestación social por hijo a cargo en España (291 euros al año, con acceso restringido), sólo cubre, en el mejor de los casos, el 7,9% del gasto de las familias. - La paga de los 100 euros a las madres trabajadoras con hijos de hasta 3 años, aprobada por el PP, no se ha revisado desde su entrada en vigor, en 2003. - La cobertura de guarderías sólo alcanza al 13% de los niños con una edad de hasta tres años, mientras que la media europea es del 33%. - Las asociaciones familiares reclaman que las ayudas destinadas a la familia pasen del 0,78% del PIB actual, al 2,2% que destina de media la UE, así como la reducción del 50% del IVA en los productos infantiles. Críticas La falta de apoyo político tambalea la paga de los 2.500 euros A los grupos parlamentarios no les ha sentado nada bien la decisión unilateral del Gobierno de otorgar una paga de 2.500 euros por cada nuevo hijo. El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, escuchó ayer, uno a uno, los pertreches de los partidos con representación en la Cámara. Algunos, incluso, ya han advertido de que someterán la medida a duras condiciones. El principal partido de la oposición tachó de "incoherente" que el PSOE rechazara la propuesta del PP de otorgar una ayuda por hijo superior a los 3.000 euros y que, sin embargo, "ahora califique de la mayor de Europa" la de los 2.500 euros que prometió Zapatero en el Debate del Estado de la Nación. El popular Miguel Barrachina defendió la necesidad de "una paga cuya cuantía aumente en función del número de hijos" y "reducciones en el IVA". Por su parte, ERC sometió su apoyo al cumplimiento de tres condiciones: "Una prestación de 3.000 euros para las rentas inferiores o iguales a los 50.000 euros"; que se extienda a "todos los nacimientos de este año" y que "se negocie" con las comunidades la imbricación del texto en sus ordenaciones. El portavoz de CiU, Carles Campuzano, también criticó "la manera insólita en la que el Gobierno anunció la medida" y argumentó que la prestación es "claramente insuficiente" pues sigue situando a España "en la cola de políticas de apoyo a la familia". IU reprochó al Gobierno que "formule promesas cuando el proyecto de ley que regula la paga no está ni siquiera aprobado". Además, señaló que "no hay precedentes de una deducción fiscal -por valor de los 2.500 euros- de ese tipo en España lo que evidencia que "han optado por el camino más fácil". El PNV la calificó de "subvención encubierta bajo el término de deducción en el impuesto de las personas físicas". La futura ayuda a las madres produce un nuevo efecto llamada en Latinoamérica
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